lunes 20 de julio de 2009

Un ninja en mi vientre, parte 2

Ayer por la noche estuvimos viendo un concierto de Michael Jackson tranquilamente en el sofá. Tras dos canciones a tope de marcha, nuestra patata se puso en acción y empezó a imitar los pasos de Michael. ¡Esto sí que es un moonwalk auténtico!

Estuvo así durante más de dos horas. Parece ser que le ha gustado su música. A partir de ahora, le voy a poner cada día 30 minutos de M.Jackson, para que se anime y ejercite todos sus músculos.
A ver qué os parece....



Besitos a todos!

miércoles 1 de julio de 2009

Un ninja en mi vientre

La semana pasada por fin pudimos saber el sexo de nuestra patata.
¡Vamos a tener un niño!
Pero os he de ser sincera: yo me esperaba una niña, para vestirla con sus lazos de repollo y sus vestidos de princesa. Pero ahora ya me he hecho a la idea, y un niño va a ser también precioso para nuestros ojos. Estoy convencida de ello.

El vientre me ha crecido una barbaridad, aunque no he conseguido ganar ni un gramo desde que me quedé embarazada. Perdí 3 kilos a causa de las náuseas y la desgana. Estos kilos los he recuperado poco a poco, pero peso igual que antes de llevar esta valiosa vida dentro de mí. Será cuestión de tiempo, porque por comer.... ¡si no paro en todo el día!



Lo más maravilloso que me ha ocurrido en el día de hoy ha sido experimentar el primer súper patadón jejeje. ¡Se ve a simple vista! ...
Muchos me tildarán de mentirosa, pues dicen que las primerizas no podemos sentir los movimientos tan pronto.... pues estoy todavía de 18 semanas. Por eso creo que, en vez de un niño, debo llevar un ninja guerrero, ya que en mi caso no paro de notarlo en todo el día.

Y para muestra, un botón. He aquí el vídeo de mi peque ninja dándome unas pataditas....



¡Un beso a todos!

miércoles 17 de junio de 2009

Cuarto de invitados y del peque

Esta era nuestra antigua sala de lectura:
(fijáos en la plantita que hay en el rincón al lado del ordenador, y después comparad con la que hay más abajo al lado de la cama. ¡Cómo ha crecido!, ¿verdad?


Y así es como ha quedado ahora tras mover la cama doble que teníamos antes. Es realmente pequeñita, pero creo que cumple bien su función.

























Como es para invitados, no he querido poner ningún color personal.

Y la otra habitación que queda, es la de nuestro retoñillo. Más que la habitación de un niño pequeño parece la de un adulto, pero ya haremos algún cambio más adelante...




Y ya están las 3 habitaciones presentadas.

¿Cuándo decís que venís a vernos? :-)

martes 16 de junio de 2009

Mañana energética

Una de las cosas que estoy procurando cuidar más últimamente es la alimentación. No es que antes no lo hiciera, sino que ahora intento ser más consciente de ello y pienso que la salud de mi pequeño/a depende en gran medida de lo que yo ingiera. Tampoco es que me haya vuelto obsesiva, puesto que mis caprichos los sigo teniendo (sólo hay que leer el post del antojo a la española.. jeje) y no me privo de ellos, pero sí que pienso mucho en la variedad y el equilibro en mi dieta.

Antes de ir al trabajo procuro tomar un buen desayuno. De no hacerlo, siento que no rindo y me cuesta concentrarme. Y además, ¡el bichillo se queja!. Sí sí, estos últimos días empiezo a notar unos sutiles movimientos, como burbujitas o cosquillitas en el vientre. Cuando acabo de tomar algo dulce... ¡menudos botes pega!.

Tengo suerte de tener un horario laboral buenísimo ya que la mayoría de mis clases empiezan casi al mediodía, por lo que puedo tomar un buen desayuno sin ningún tipo de prisas.

Este ha sido el desayuno de hoy:
-Ensalada de repollo con pepino, okra y nagaimo con salsa de sésamo.
-Un poco de pechuga de pollo asada.
-Arroz hervido caldoso con boniato (desayuno tradicional taiwanés).
-Yogur
-Leche fresca
-1 kiwi
-3 ciruelas frescas

¿Qué os parece?

lunes 15 de junio de 2009

Reforma en nuestro cuarto

Hasta hace unos meses dormíamos en una cama doble, pero tanto Toshi como yo teníamos problemas con el sueño. Entre que yo soy una robamantas y que él ronca un "pelín" (espero que no me lea... jejeje) nos despertamos el uno al otro varias veces. Al final acabamos los dos con un regalo matutino: él con un resfriado de caballo y yo con los oídos cansados de tanta ópera nocturna. ¡Qué tortura! jajaja

Después de varias discusiones, decidimos trasladar la cama doble al que era el cuarto de lectura y poner dos individuales en nuestro cuarto. ¡Qué diferencia! ¡Esto sí es dormir! Me puedo mover como una lagartija que el amigo no se despierta ni a la de tres, puedo convertirme en un rollito de primavera sin peleas.... Y de tan profundamente que llego a dormir, ¡ni me entero de los cantos de mi oso amoroso!
Desde que dormimos en camas separadas, me siento más descansada y con menos dolores de espalda. Y ahora que tenemos 4 camas en la casa (3 individuales y 1 doble) la verdad es que es hasta divertido decidir dónde hacer la siesta jejeje.

Todavía falta algún que otro retoque y poner un cuadro, pero os voy a enseñar cómo va quedando nuestro cuarto. Es pequeñito pero muy acogedor:




La cortina es muy chula, pues son 2 en una, de color blanco y marrón, y se puede ajustar como quieras.



Al abrir esta puerta tenemos el armario walk-in closet.




Y esto es todo. Cuando nazca nuestro chiquilín tendremos que apartar la mesita del centro para poner la cunita..

Espero que os haya gustado.

¡Un besote!

viernes 12 de junio de 2009

Antojos a la española

Llevaba mucho tiempo sin escribir y sin contaros cómo va todo por estos lugares.
Algo ha cambiado en nuestras vidas y estamos totalmente inmersos en un estado de felicidad completa, pues... ¡vamos a ser padres!

Después del último post del yakitori, me empecé a encontrar bastante mal con náuseas y vómitos, aunque como era por una causa tan preciosa, lo pude superar con muchísima alegría.
Es indescriptible la sensación de llevar una vida dentro de tu vientre. Nunca pensé que yo pudiera llegar a experimentarla, pero todo esfuerzo trae consigo su fruto, y éste quizás sea el mejor de los regalos que pueda haber recibido de la Madre Naturaleza.
Ver en la ecografía cómo se mueve esa personita, escuchar su corazón palpitar a un ritmo energético, sentir que es tan mío... es el mejor premio que haya podido tener en mi vida.

Lo que más estoy echando de menos son las deliciosas comidas de mi madre. ¡Lo que daría yo por comerme un rape a la marinera! ¡unas botifarres amb mongetes! ¡unos garbanzos con sepia! ¡unas pescadilla frita mordiéndose la cola! ... y un sinfín de recetas que de sólo pensarlo se me hace la boca agua y me vuelvo hasta agresiva de no poder tenerlas a mi acecho.

Hoy he tenido antojo de bravas. ¡Lo que hubiera dado por salir a tomarme unas tapitas hoy! He abierto el armario de la despensa y he encontrado 3 preciosas víctimas llamadas patatas que han acabado bien fritas y con su salsa de ketchup y mahonesa. ¡Qué gustazo me he dado!. Y es que he descubierto que saciar el apetito de una embarazada con antojo es más placentero que... (el resto lo dejo para vuestra imaginación ji ji ji).

Aquí unas fotos de mis deliciosas bravas:






Y otra de mi barriguita creciendo y nuestro chiquilín de 13 semanas:





Si todo va bien, nuestro hijo/a (todavía no sabemos el sexo) nacerá el 2 de diciembre.
¡Menudas navidades nos esperan!

¡Muchos besitos a todos!

miércoles 22 de abril de 2009

La taberna en casa

Soy una fan de los yakitori, unas brochetas de pollo asadas con sal muy populares en Japón. El fin de semana pasado me apetecía comer yakitori y otras variedades de pinchos, y era algo tarde como para salir a comerlo fuera. Además, hacía mal tiempo y yo no estaba muy fina... Y como mis deseos son órdenes para T. (risas) fue a comprar pechuga y alitas de pollo y un poco de hígado al súper. ¡Montamos la taberna en casa! Hacía unos 2 ó 3 años, habíamos comprado una pequeña plancha con una red para asar verduras y carne, así que la colocamos en los fogones, nos llevamos los taburetes hacia el interior de la cocina y, ¡a asar pollo!. ¡Qué gracia! ¡Qué bien me lo pasé!
Lo mejor de todo es ir mirando cómo se asa la carne y empieza a tener ese colorcito marrón que te indica que ya está bien rustidita. Sentados, hablando de nuestras cosas, y dándole vueltas a las brochetas... ¡parecía un bar de verdad! jijiji.


¡Tenemos que repetirlo!

¿Os apuntáis?