Hace ya cosa de 2 años que Toshi y yo vamos mirando pisos, casas, terrenos, etc, para así hacernos una idea de cómo está el panorama inmobiliario en Japón y de paso aprender un poco sobre el tema.
La verdad es que en este tiempo de búsqueda nos hemos llevado algunas decepciones.
El precio de la vivienda en sí no está tan caro (fuera de la zona urbana de Tokyo, por supuesto) si ponemos al otro lado de la balanza el sueldo medio de un trabajador en Japón. Pero no es oro todo lo que reluce.
Encontramos una casa unifamiliar preciosa, de 220m2 de solar y 105m2 edificados, con plaza para hasta 3 coches, un pequeño jardín que daba al sur (la parte más soleada), 4 habitaciones (una japonesa con tatami) y un comedor de 20m2. El precio? pues estaba alrededor de los 42 millones de yenes, que vienen a ser 265.376 euros.
Me enamoré de la casa por completo. Ay, tonta de mí! Los agentes inmobiliarios están formados no sólo en la parte técnica sino que también los entrenan para engatusar al cliente utilizando la psicología. Yo hablé demasiado, y conté que hacía unos meses que buscábamos casa pero que habíamos dejado de hacerlo porque tuvimos la mala suerte de "perder" por 4 horas (otros se habían adelantado) una casa preciosa, en la cual ya habíamos pensado dar la paga y señal.
Habíamos pasado un mal trago con lo de la casa anterior, pero habíamos encontrado una muchísimo más grande y más luminosa.
Fuimos a verla unas cuatro veces, pero a la tercera, el agente nos salío con esto:
-Siento decirles que hoy ha venido una familia a ver la casa, y está "MUY" interesada en esta casa. Todavía no han firmado el pre-contrato, pero si ustedes quieren hacerlo antes que ella, deben ingresar en 24 horas 2 millones de yenes a nuestra oficina. De lo contrario, la perderán.
Yo sólo pensaba en que volveríamos a perder de nuevo la oportunidad, y esa noche no pude dormir. ¡Qué mala suerte estábamos teniendo!. Tengo que dar gracias a Toshi, que fue el único que pudo adoptar una postura más racional, sin dejarse llevar por los sentimientos. Él se dedicó a leer mucho sobre arquitectura durante esa temporada y pudo salvarnos de la tragedia que nos podría haber esperado en un futuro.
A punto de entregar los dos millones, dedicimos visitar de nuevo la casa. Entonces, a Toshi se le ocurrió abrir la puerta que te lleva hasta los cimientos de la casa.....

Veis estas dos puertecitas? pues al abrirlas, se puede ver cómo se sustenta la casa:

Yo sé poco o nada sobre arquitectura, pero mirando estas fotos se ve claramente el proceso de construcción de los cimientos:




En la tercera foto se puede observar que entre el cemento y la madera hay unas placas negras, verdad? A esto le llaman "
packing"en japonés (床下 パッキング), pero no tengo ni idea de cómo se dice en español. Con su uso, se previene la putrefacción de la madera, dejando un pequeño espacio para que el aire pueda pasar libremente. Estas gomas? están colocadas en varias partes de la construcción.
Toshi se escurrió como una serpiente hacia dentro, y con un dedo se le ocurrió dar golpecitos a estos
packing, colocados en las columnas que sostienen el suelo de toda la casa. ¿Qué creéis que ocurrió?
Salió del agujero con dos en la mano....
El agente soltó unas risitas, ¡anda, mira, de dónde ha salido eso?!
-Esto qué significa? -preguntó T.
-No pasa nada. Lo consultaré en la agencia, pero no hay ningún problema.
Yo, que ya había distribuido los muebles y había diseñado toda la casa en mi imaginación, fui la que se llevó el chasco más grande.
-Qué hacemos? -yo.
-Esta casa no vale para nada. Es basura! -él.
-¿EEEHHHH? Pero si es tan grande, y tan bonita y tan.....
Al día siguiente lo consultamos con un profesional, y nos dijo que lo ocurrido era algo impensable. Que se pudiesen quitar estas gomas? tan fácilmente sólo quería decir una cosa: que la casa, con el peso de los muebles y el paso del tiempo, acabaría hundiéndose poco a poco. En 2 años, las puertas empezarían a no poder cerrarse, y en unos cuantos años más, le haríamos la competencia a la Torre de Pisa. Y todo ello sin añadirle el factor terremoto, que esa es otra...
A la tarde volvieron a llamar de la inmobiliaria pidiendo los 2 millones de yenes. T. se enfadó muchísimo, diciéndoles que si se pensaban que éramos idiotas o qué. ¿Acaso íbamos a meternos en semejante estafa?
No había otros. Sabían las condiciones en las que estaba esta casa y aún así tuvieron la desfachatez de manipularnos (especialmente a mí) psicológicamente, sabiendo que ya habíamos perdido una vez la casa que queríamos.
¿Dónde está la ética profesional de estas personas? No tienen ni una pizca de moral!.
Al cabo de una semana, nos llamaron de nuevo pidiéndonos "disculpas".
-Sentimos mucho lo ocurrido. Esta casa está realmente en malas condiciones y no se la aconsejamos, pero si quiere tenemos muchísimas ofertas más....
Volvimos a pasar por la casa unos meses después. Alguien la había comprado!!!! No, me equivoco de expresión: "se la habían enchufado a alguien".
No es justo.
Que caigan rayos y centellas sobre esta mala gente, sinvergüenzas!.
Es por esto que no tenemos ninguna prisa en mudarnos. Sí, estamos de alquiler y viviendo en 40m2, pero si algo hemos aprendido con todo esto es que hay que ir con pies de plomo para algo tan importante como es la vivienda propia.
Lo que más me gusta del piso de alquiler en el que vivimos ahora es la luz y la localización. Cada día tenemos al señor Lorenzo en casa brindándonos su calor. Hay mucho verde alrededor y, lo mejor de todo, estamos a 30 segundos de la estación!!!!
Y lo que menos.... pues está claro: las dimensiones. Aunque siendo sólo 2 tenemos más que suficiente, la cocina es muy chiquitita y en la habitación sólo nos cabe una cama semidoble, por lo que dormimos un poco apretaditos.... y a veces nos peleamos por coger más espacio jijiji.
En fin, que toca esperar (y ahorrar!) por un tiempito más....
Voy a poner una fotito que he hecho esta tarde.